Marea de 89 º, la pleamar sería a las 5, y la tarde, de película. Aburrido de encarnar los anzuelos una y otra vez, divisé una pajarera en la boya roja de Puntales, y allí estuve con las muestras sacando bailas, muchas de ellas fueron devueltas, dado su escaso tamaño.
Cuando la corriente se fue desacelerando, me dirigí a zonas más profundas para ver si las doradas daban la cara. Solo me llegaron un par de ellas , al aparejo de fondo de estribor, ambas.Una pesaría un kilo, la otra algo más pequeña.Aparte de un cochino. Luego empezaron las enganchaderas, así que para casa, que mañana será otro día









































